La declaración de “Fiesta de interés turístico” es uno de los instrumentos más reconocidos en materia de promoción turística por parte de las administraciones públicas. Se regula por el Decreto 295/2005 del Gobierno de Aragón, y supone el máximo reconocimiento autonómico a aquella fiesta o acontecimiento de notorio enraizamiento en la tradición popular aragonesa, que suponga la manifestación de valores propios de su cultura y revista una especial importancia como recurso turístico. Los criterios que se tienen en cuenta para su otorgamiento son: la originalidad de la celebración, la tradición popular, el valor cultural y social, la antigüedad, la capacidad de atracción de visitantes y la celebración de forma periódica y en fecha fácilmente determinable. En la Comarca Ribera Alta del Ebro son tres las festividades que cuentan con ese reconocimiento y que bien merecen una visita.
El dance de Gallur (13 y 29 de junio)
El dance en una manifestación del patrimonio cultural inmaterial de Aragón de gran relevancia y vigencia, que se celebra anualmente en más de un centenar de localidades aragonesas, ocupando un lugar central dentro del ciclo festivo. Se compone de elementos musicales, coreográficos y teatrales, y se escenifica de forma unitaria en honor al patrón o patrona de una localidad. Una de las peculiaridades del dance de Gallur es que al rabadán se le llama Zagal y a los danzantes se les conoce como bailadores. No se puede documentar su antigüedad ya que se perdió documentación que guardaba una familia gallurana. Sin embargo, puede que tuviera un dance antiguo ya que conserva bailes cuyos orígenes se remontan al siglo XVII. La calidad de su celebración, la gran participación de la sociedad local, su antigüedad junto con la continuidad a través del tiempo, la originalidad, diversidad de sus actos y la viveza que caracteriza al dance de Gallur, motivó a que en 2011 fuera declarado Fiesta de Interés Turístico de Aragón.
Tiene lugar los días 13 de junio en honor a San Antonio de Padua y el 29 de junio en honor a San Pedro Apóstol. Estos días los bailadores madrugan para la diana en la que recorren las calles del pueblo. A las diez y media se reúnen en la plaza junto autoridades, majas y vecinos y suben hasta la iglesia bailando a compás de polka. En el pretil se sacan los santos y se da comienzo a la procesión interrumpida en ocasiones por paloteados.
Este recorrido termina de nuevo en la iglesia donde se recitan los dichos alabando al santo y pidiéndole protección. También se puede disfrutar durante la procesión, de un grupo de personas que disparan salvas en diferentes puntos con torderas. Tras la misa, se baila de nuevo hasta la plaza para dar lugar a los paloteados y al baile más esperado, la Peregrina o Baile de la plaza. Es el baile más emblemático y que más emociona a los galluranos.
Además, las vísperas por la tarde realizan un pasacalles por las calles del municipio. También participan en las dianas de madrugada los días posteriores danzando por varias casas de vecinos que abren sus puertas. Finalizan en la plaza junto a la suelta de novillos. Asimismo, un día hacen la llaga, un recorrido en el que pasan por todas las casas para pedir colaboración.
La Semana Santa de Pinseque
Es una de las costumbres religiosas más singulares de la Ribera Alta del Ebro. La Cofradía de la Santa Cama del Señor y Dolores de Nuestra Señora se creó a principios de 1940 y es la encargada de organizar las actividades de la Semana Santa, en colaboración con el Ayuntamiento de Pinseque. La Cofradía también visita otras localidades de la comarca cercanas y en Grisén y Bárboles realiza un viacrucis. En 2025 inauguró una pequeña exposición museográfica con los principales pasos de la Semana Santa pinsequera para darla a conocer durante todo el año y poner en valor su declaración Fiesta de Interés Turístico de Aragón desde 2017.
En la tradicional noche de espera de Jueves Santo, los chicos entre 14 y 16 años custodian el Cristo Yacente ataviados como alabarderos, es decir, soldados romanos. La Santa Cama, nombre con el que se conoce al paso principal de esta localidad, es un Cristo Yacente sobre un lecho realizado por la escuela de Olot. Al día siguiente, durante todo el día de Viernes Santo, hasta que se realiza la procesión del Santo Entierro, los alabarderos custodian el Yacente de Jesucristo, realizando un cambio de guardia cada media hora con un toque de tambores.
La Semana Santa de Alagón
La Semana Santa de Alagón es una de las más numerosas de la Ribera Alta del Ebro, ya que cuenta con alrededor de 2000 cofrades repartidos entre sus 4 cofradías: la Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores, la Cofradía del Cristo Yacente, la Cofradía de Jesús Atado a la Columna y la Cofradía del Santísimo Ecce-Homo. Sus procesiones recorren las calles de la localidad a lo largo de los días de Semana Santa, conectando las diferentes iglesias de Alagón, uno de sus atractivos patrimoniales más destacados, ya que desde el año 2001 el centro histórico de la villa está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Conjunto de Interés Cultural del Patrimonio Cultural Aragonés. Entre los lugares más destacados se encuentran la iglesia de San Pedro de Alagón, la Ermita de la Virgen del Castillo y la iglesia de San Juan.
Algunas de estas procesiones son organizadas por una cofradía, pero cabe destacar la participación de todas ellas en la mayoría de los desfiles procesionales. Mantiene la tradición del «Paso de la Muerte» y cuenta con una extraordinaria riqueza, materializada en la Procesión de Bendición de Ramos, la Procesión de las Tres Caídas, la Procesión de Traslado del Ecce Homo, la Procesión del Longino, el Vía Crucis, la Procesión de la Verónica y Marías, la Procesión del Santo Entierro, la Procesión de la Soledad y la Procesión del Encuentro. Fue declarada de Interés Turístico de Aragón en 2023.



